Controles de alcoholemia en Navidad en la Ciudad de Buenos Aires: los resultados

Con el objetivo de prevenir accidentes de tránsito en las Fiestas, las autoridades de la ciudad de Buenos Aires dispusieron un refuerzo en los controles de alcoholemia y, hasta el momento, 16 conductores resultaron positivos durante la madrugada de Navidad.

Desde este viernes por la tarde, cuando empezó el operativo, ya se han realizado más de 1.800 controles en distintos puntos de la Ciudad, según informaron desde la Secretaría de Transporte y Obras Públicas porteña.

El récord de dosaje durante las últimas horas fue reportado con 1,82 gr/l de alcohol en sangre. Cabe recordar que, de acuerdo al Código de Tránsito y Transporte de la Ciudad, el límite máximo permitido de alcohol en sangre es de 0.5 gr/l para vehículos particulares.

La administración de Horacio Rodríguez Larreta instaló 15 puestos en puntos estratégicos de la Capital Federal. Durante 2021 y hasta el 15 de diciembre pasado, los controles de alcoholemia alcanzaron la cifra de más de 314 mil, de acuerdo a los datos oficiales, de los cuales 5.343 resultaron ser positivos. Ese número de controles es un récord en comparación con los años previos.

La marca anterior correspondía al 2019, año durante el cual se efectuaron 302.186 controles con el resultado de 4.472 resultados positivos.

Para optimizar los operativos, la Ciudad utiliza la metodología llamada de embudo: se encauza el flujo vehicular tomando varios carriles de la traza para poder verificar a un mayor número de conductores. Asimismo, se busca que todos los vecinos que pasan por el lugar lo hagan a baja velocidad, puedan observar en qué consiste el control, y se genere conciencia en otros conductores.

Cómo es el control de alcoholemia en la Ciudad

Para aquellos que todavía no lo han experimentado o no han sido testigos de cómo se desarrolla un control de alcoholemia en la ciudad de Buenos Aires, es necesario saber que el procedimiento consta de tres pasos.

En primer lugar, personal de Tránsito le solicitará al conductor la documentación correspondiente para verificar la identidad (licencia de conducir, cédula verde y seguro).

Acto seguido, se somete a la persona que está al volante a un examen con equipo tipo alómetro para determinar si hay presencia de alcohol en el organismo.

Por último, a quienes den positivo en el examen alómetro se los someterá a una segunda prueba con alcoholímetro, para determinar dosaje en sangre.

Si el conductor testeado diera positivo, los agentes de Tránsito de la Ciudad retienen el automóvil y labran un acta contravencional.

Cabe recordar que en la Ciudad no está permitido ceder el volante, razón por lo cual una persona que da positivo en la prueba de alcoholemia no puede dejar la conducción del vehículo para ser reemplazada por un acompañante.

Si bien días atrás la Legislatura porteña aprobó el Proyecto Integral de Convivencia Vial, bajo el cual se propone inhabilitar a quienes manejen alcoholizados y mejorar el proceso de habilitación de los conductores, desde la Secretaría de Transporte y Obras Públicas porteña señalaron que el mismo todavía se encuentra en proceso de reglamentaciónEsperan que entre en vigencia durante las primeras semanas de 2022.

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