Con dolor y pedidos de justicia, familiares y amigos despidieron a la ciclista que murió tras ser atropellada en Palermo

Familiares y amigos despidieron este jueves en una ceremonia íntima los restos de Marcela Bimonte, la ciclista de 62 años que murió tras ser atropellada el domingo pasado en el barrio porteño de Palermo.

“Hoy despedimos en una ceremonia íntima los restos de nuestra querida Marcela, rodeada de amor, ella ya está en paz y vuela alto”, comunicó en un posteo su pareja, Luis Bruno Ceccato.

Además, en el texto que difundió en las redes sociales, el hombre recordó que el próximo domingo se realizará un nuevo acto para recordar a la mujer que fue víctima de un asesino al volante. Comenzará a las 16.30 en el Obelisco, donde pedirán el esclarecimiento del hecho y la condena para el principal acusado que tiene la causa.

“Será el homenaje, están todos invitados a participar, no solo ciclistas, sino también runners, y todos aquellos que practican actividades al aire libre, que deseen rendir homenaje a Marcela Bimonte y en reclamo de justicia”, explicó.

Al respecto, Ceccato precisó que durante ese día se va a colocar otra vez “una bicicleta blanca en su memoria a las 17.30 en Av. Alcorta y Dorrego y una meditación con Gongs, como ella lo hubiera deseado”.

La semana pasada, el grupo de ciclistas Masa Crítica Buenos Aires realizó una primera pedaleada en el Obelisco bajo el lema “En una bici va una vida”, para reclamar por la muerte de esta mujer de 62 años.

La ciclista fue asesinada el domingo pasado en el cruce de las avenidas Figueroa Alcorta y Dorrego, adonde efectivos de la Comisaría Vecinal 14C se trasladaron luego de un llamado al 911 que alertaba sobre un auto Ford Focus rojo que había embestido a cinco personas.

Esa mañana, antes de salir de su casa, Marcela Bimonte dejó la mesa puesta con varias frutas cortadas, varias botellas de agua mineral y la pileta preparada para darse un chapuzón al regresar. El plan era salir a bicicletear con su pareja, Luis, y sus compañeros del grupo “Bicicleteada Zen”, que se reúne los fines de semana para recorrer la Ciudad de Buenos Aires, “pedalear, comer, meditar y elongar”.

Al finalizar la actividad, los que querían, podían ir a la casa de Marcela donde los esperaba la pileta para refrescarse. Pero lamentablemente la mujer no llegó al punto de encuentro porque en el camino fue atropellada por el mencionado Ford Focus y murió tras ser trasladada al Hospital Fernández.

Por su parte, tras abandonar en el lugar a las víctimas, el conductor del vehículo, José Carlos Olaya González, se subió a una camioneta que lo sacó del lugar, pero fue encontrado más tarde en el partido bonaerense de Avellaneda, donde fue detenido junto a tres acompañantes.

La jueza Patricia Larocca, a cargo del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas 12 de la Ciudad de Buenos Aires, dictó el sábado la prisión preventiva para el sospechoso, pero le redujo la calificación a “homicidio culposo”.

A los otros tres hombres, que habían sido imputados por encubrimiento agravado por haber ayudado a escapar al conductor en una camioneta tras el atropellamiento, se les otorgó la libertad con medidas restrictivas, por lo que deberán presentarse ante la fiscalía cada 15 días, entre otras condiciones.

Oriunda de la localidad de San Andrés, partido de San Martín, Marcela Bimonte estaba en pareja con Luis Ceccato, aunque no convivían. Juntos daban clases de reiki y de masaje tailandés. Además, en su tiempo libre, la mujer de 62 años iba al Hospital Roffo, especializado en tratamiento de pacientes oncológicos, para practicarles reiki a los enfermos terminales.

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