Un rincón con historia y juego: la Plaza República de Bolivia, joya verde en Palermo

Entre bustos históricos, una calesita entrañable y espacios para el juego y el descanso, la Plaza República de Bolivia se convierte en un pulmón lleno de identidad para grandes y chicos.

Desde Palermoweb caminamos esta tarde por la Plaza República de Bolivia y no solo encontramos un espacio verde encantador, sino también un lugar cargado de memoria, símbolos y propuestas para disfrutar en familia. Situada en pleno corazón de Palermo, esta plaza combina historia, entretenimiento y comunidad como pocas en la Ciudad.

“La plaza tiene vida propia, no solo porque vienen muchos chicos a jugar, sino porque guarda homenajes profundos a héroes de la independencia latinoamericana. Es un lugar para quedarse, para reflexionar y también para divertirse”, nos cuenta Alicia, vecina de la zona desde hace más de 30 años.

La Plaza República de Bolivia no es una plaza más. En este espacio, la historia se hace presente a través de dos bustos conmemorativos:

  • El de Pedro Domingo Murillo, patriota del Alto Perú y figura clave en los levantamientos independentistas que desembocaron en la libertad de Bolivia.

  • El de Ignacio Warnes, militar rioplatense que participó activamente en la Guerra de la Independencia Hispanoamericana y cayó en la histórica Batalla de El Pari.

Pero el valor de este espacio no se detiene en lo histórico. La plaza cuenta con:

  • Un sector de juegos infantiles que se llena de risas y movimiento todas las tardes.

  • Bancos y mesas de cemento donde, a cualquier hora, se pueden ver vecinos disfrutando partidas de ajedrez, cartas o simplemente una charla al paso.

  • Y una joya que le da identidad propia: «La calesita de Juan Carlos», que funciona con horarios bien definidos y es uno de los principales atractivos del lugar.

Detalles del funcionamiento de la calesita:

  • Abierta de lunes a viernes desde las 15:00 h hasta el anochecer.

  • Sábados y domingos, desde las 10:00 h hasta que oscurece.

  • Días de lluvia, permanece cerrada por razones de seguridad.

Este espacio recreativo es mantenido con mucho esmero y, según los vecinos, Juan Carlos —el calesitero— no solo pone música y gira el carrusel, sino que también regala sonrisas y se convierte en parte del paisaje emocional del barrio.

“La calesita tiene magia. Ver cómo los chicos giran felices mientras los padres los miran sentados en los bancos… es algo que no se reemplaza con ninguna pantalla”, nos comenta Susana, abuela que lleva a sus nietos todos los fines de semana.

El entorno de la plaza se mantiene cuidado, con árboles frondosos que brindan sombra en verano y caminos limpios para pasear en todas las estaciones. La presencia de elementos históricos en combinación con la vida cotidiana del barrio le da a este espacio un sentido de pertenencia único.

Además, no es raro encontrar actividades culturales, encuentros vecinales o simplemente grupos de jóvenes improvisando una partida de ajedrez bajo los árboles. Esta plaza demuestra que el espacio público puede ser refugio, aula abierta y terreno de juego al mismo tiempo.

Desde Palermoweb celebramos que existan lugares como la Plaza República de Bolivia. No solo nos conectan con nuestras raíces latinoamericanas, sino que también nos invitan a vivir el presente con alegría, comunidad y memoria. Porque cuando una plaza se habita con amor, la ciudad respira mejor.