📚 Recoleta estrena una Plaza Borges renovada con laberinto, ajedrez y lectura al aire libre
La Plaza Jorge Luis Borges, junto a la Biblioteca Nacional, fue remodelada e incorpora un laberinto vegetal y un mural de ajedrez en homenaje al autor. Este martes habrá una lectura colectiva abierta y gratuita.
La literatura salió de los libros y volvió al espacio público. En pleno corazón de Recoleta, la Plaza Jorge Luis Borges luce renovada y propone una experiencia distinta para vecinos y visitantes: caminar un laberinto de arbustos, detenerse ante un mural de ajedrez y redescubrir la obra del escritor a cielo abierto.
“Queremos que la plaza sea un punto de encuentro entre la obra de Borges y los vecinos”, señalaron desde la organización de la jornada inaugural, impulsada junto a la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, la Comuna 2, el Ministerio de Cultura y la Secretaría de Gobierno. La idea es clara: que el homenaje no quede en lo simbólico, sino que se viva.
🌿 Una plaza que dialoga con Borges
La remodelación fue integral y apuntó a revitalizar cada rincón del espacio verde ubicado junto a la Biblioteca Nacional. Entre las principales mejoras se destacan:
• Optimización de accesos y circulación interna.
• Incorporación de un laberinto de arbustos, en clara alusión a uno de los símbolos más recurrentes del universo borgeano.
• Un mural con diseño de ajedrez, evocando la pasión literaria y filosófica del autor por ese juego milenario.
• Renovación del mobiliario urbano y puesta en valor general del entorno.
Caminar por el nuevo laberinto es, en cierto modo, experimentar físicamente uno de los tópicos que Borges convirtió en metáfora del tiempo y el destino. El mural, por su parte, suma una postal potente que ya se convirtió en escenario de fotos y encuentros.
📅 Lectura colectiva este martes
Como parte de la puesta en valor, este martes a las 17.30 se realizará una jornada de lectura al aire libre. La propuesta es simple y atractiva: cada vecino puede llevar un texto de Borges y sumarse a la lectura compartida. La actividad es libre y gratuita.
Para quienes no tengan un libro a mano, se dispusieron códigos QR en los bancos de la plaza que permiten acceder digitalmente a distintos fragmentos de la obra del escritor. Así, la tecnología se integra al homenaje sin perder el espíritu literario. 📲
En el centro de esta transformación hay una decisión cultural que, desde mi mirada, resulta clave: recuperar el espacio público como escenario de identidad. No se trata solo de embellecer una plaza, sino de convertirla en un punto de referencia que conecte patrimonio, literatura y vida cotidiana. Lo más importante es que el homenaje a Borges deja de ser abstracto y se vuelve tangible: se camina, se lee y se comparte.
Porque cuando la ciudad apuesta por la cultura en sus plazas, gana el vecino y gana la memoria colectiva. Y esta vez, el laberinto no desorienta: nos conduce directo a la literatura.