La 109 estrena 10 colectivos cero kilómetro: más silencio, menos humo y el mismo recorrido de siempre 🚌💨

La línea que une Liniers con Puerto Madero sumó las primeras unidades a GNC como parte de la renovación de flota que impulsa la Ciudad. Un cambio que se siente adentro y afuera del colectivo.

Diez colectivos nuevos, cero kilómetros y motor a Gas Natural Comprimido. La línea 109 acaba de estrenar su flota renovada — y si la tomás seguido entre Liniers y Puerto Madero, ya vas a notar la diferencia: menos ruido, menos humo y una experiencia de viaje que dejó atrás las unidades viejas y ruidosas que muchos vecinos conocemos de memoria.

 La Ciudad lo dice claro: todas las líneas de colectivos bajo jurisdicción porteña deberán usar tecnologías de bajas emisiones de ahora en más. GNC o eléctrico — no hay otra. La 109 es la primera en estrenar el nuevo estándar.

Desde Palermoweb seguimos de cerca todo lo que afecta la movilidad del barrio, y esta novedad nos llegó directo: la línea 109 incorporó sus primeras 10 unidades impulsadas por Gas Natural Comprimido (GNC), todas cero kilómetro. No es una renovación menor ni cosmética — es parte de una política de transporte que cambia las reglas del juego para todas las líneas que operan en la Ciudad. 📋

¿Qué cambia concretamente con estas nuevas unidades? Acá va el resumen:

  • 🌬️ Menos contaminación del aire: el GNC emite significativamente menos dióxido de carbono que los motores diésel tradicionales, lo que reduce el impacto ambiental en cada recorrido.
  • 🔇 Menos ruido urbano: los motores a gas generan menor contaminación sonora, un alivio real para los vecinos que viven sobre el recorrido de la línea.
  • 🚌 Flota renovada desde cero: las unidades son cero kilómetro, lo que garantiza mejor confort, seguridad y confiabilidad mecánica para los pasajeros.
  • ⚡ Parte de una política más amplia: la Ciudad exige que todas las nuevas incorporaciones de colectivos bajo su jurisdicción utilicen GNC o tecnología eléctrica. La 109 abre el camino.
  • 🏙️ Impacto en el entorno urbano: menos emisiones en calles con alto tránsito contribuyen directamente a mejorar la calidad del aire en los barrios que atraviesa la línea.

El transporte público es responsable de una porción importante de las emisiones urbanas — y los colectivos diésel son uno de los principales actores de esa ecuación. Migrar hacia GNC no es solo una decisión estética ni una promesa de folleto: implica menos partículas en el aire que respiramos, menos decibeles en las esquinas y una infraestructura de transporte que empieza a alinearse con los estándares ambientales que se exigen en las ciudades más avanzadas del mundo. Lo que hoy hace la 109 con diez unidades es, en realidad, el modelo que la Ciudad quiere replicar en toda su red. Cada colectivo viejo que se reemplaza por uno a GNC o eléctrico es un paso concreto — pequeño, pero real — hacia una movilidad que no le cobra el precio al ambiente. 🌍

Diez colectivos nuevos pueden parecer poco en una ciudad de millones. Pero si son la primera entrega de un cambio de reglas que obliga a toda la flota a reconvertirse, la historia recién empieza — y la 109 acaba de abrir la marcha.