🌱 Vacaciones que dejan huella: cuando la escuela también florece en verano

Durante enero, el programa Vacaciones en la Escuela volvió a demostrar que el receso puede ser una oportunidad para aprender, jugar y crecer. Más de 2.500 chicos y chicas participaron de propuestas educativas, inclusivas y comunitarias, con la huerta y el cuidado del ambiente como grandes protagonistas.

En pleno verano, mientras muchos piensan que la escuela entra en pausa, yo fui testigo de todo lo contrario: aulas abiertas, manos en la tierra y aprendizajes que germinan. Vacaciones en la Escuela transformó enero en un espacio vivo, donde el juego, la inclusión y las habilidades socioemocionales se combinaron para ofrecer experiencias significativas a estudiantes de todos los niveles. 🌞

“Aprender también es sembrar”, pensé mientras veía a los chicos participar de los talleres de huerta que Escuelas Verdes desarrolló durante las primeras dos semanas del programa, acercando el cuidado del ambiente de una forma simple, concreta y profundamente transformadora. 🌍

Durante todo el mes, niñas, niños y adolescentes de Nivel Inicial, Primario, Secundario y Modalidad Especial fueron parte de actividades pensadas especialmente para el verano, en entornos lúdicos y comunitarios, con un eje claro: fortalecer las habilidades socioemocionales a través del aprendizaje compartido.

En el Nivel Inicial, el taller de armado de bombas de semillas fue mucho más que una actividad recreativa. Allí se promovió un primer contacto con la huerta y el ambiente, explorando materiales naturales como tierra, arcilla, semillas y agua. A través del amasado y el armado, los más pequeños desarrollaron la motricidad fina y comprendieron, jugando, la importancia de cuidar lo que crece.

La propuesta comenzó con una charla demostrativa sobre plantas de huerta, donde conversamos sobre por qué es importante comer vegetales y para qué sirven las bombas de semillas. Después llegó la demostración y, finalmente, el momento más esperado: las “manos en la tierra”, con cada grupo creando sus propias bombas junto a los especialistas.

En el Nivel Primario, el foco estuvo puesto en la siembra y el cuidado de la huerta como experiencia práctica. Los objetivos fueron claros:

  • Reconocer las etapas básicas del proceso de siembra.

  • Identificar las necesidades de las plantas.

  • Fomentar hábitos de responsabilidad y compromiso.

Además, se habló sobre alimentación saludable y se jugó a un memotest de huerta que permitió conocer hortalizas, insectos, animales y flores que forman parte de este ecosistema. Tras la demostración, cada estudiante sembró albahaca, lechuga y zapallito, rotuló su maceta y se la llevó a casa para acompañar el crecimiento de su planta. 🌱

En total, más de 2.500 chicos y chicas participaron de los talleres, aprendiendo sobre huerta, ambiente y alimentación saludable desde la experiencia directa.

Porque cuando la educación se vive así, incluso en verano, el aprendizaje florece y deja raíces que duran todo el año. 💚🌿