Estudiar y soñar en grande: el programa que impulsa a jóvenes artistas sin elegir entre aulas y escenarios
En la Ciudad de Buenos Aires, una iniciativa educativa acompaña a estudiantes con vocación artística para que no tengan que resignar su formación académica ni su pasión.
Por eso, cuando conocí de cerca el programa BA AAD (Artistas de Alta Dedicación), entendí que algo está cambiando: hoy, en Buenos Aires, es posible sostener ambos caminos sin renuncias.
“Antes tenía que faltar o llegar tarde por los ensayos, ahora puedo organizarme mejor”, contó Santiago Nahuel Thimental durante una entrevista con la ministra de Educación, Mercedes Miguel. Su testimonio refleja una realidad que muchos estudiantes artistas conocen demasiado bien.
El programa BA AAD fue diseñado para acompañar a jóvenes que, desde edades tempranas, desarrollan carreras artísticas exigentes. En esta oportunidad, pude conocer las historias de Agustina Bonomo y Santiago, dos estudiantes que lograron equilibrar estudio y pasión gracias a esta propuesta.
Agustina cursa en la Escuela Superior de Educación Artística en Danza “Aída Mastrazzi” y ya acumula reconocimientos internacionales en ballet, algo que no es menor para alguien en plena formación. Santiago, por su parte, estudia en la Escuela de Música “Juan Pedro Esnaola”, integra distintas agrupaciones y recientemente se sumó al programa.
Lo que más me llamó la atención es cómo el sistema se adapta a ellos, y no al revés. Entre los principales puntos que destacan:
- 🎶 Flexibilidad horaria para compatibilizar ensayos y clases.
- ✈️ Acompañamiento en viajes y presentaciones artísticas.
- 📚 Continuidad pedagógica sin perder contenidos clave.
- 🎯 Seguimiento personalizado según cada trayectoria.
Además, BA AAD forma parte de una política más amplia que busca atender la diversidad de recorridos educativos. Dentro de estas propuestas también se encuentran programas como Buenos Aires Deportistas de Alto Rendimiento y otras alternativas para finalizar la secundaria.
Durante la charla, noté que tanto Agustina como Santiago coincidían en algo fundamental: sin este tipo de acompañamiento, muchos talentos quedarían en el camino. La exigencia del entrenamiento, los horarios extensos y la presión de rendir en ambos ámbitos suelen ser una barrera difícil de superar sin apoyo institucional.
BA AAD reconoce que el talento artístico también es una forma de aprendizaje y que merece ser acompañado con seriedad. No solo permite sostener trayectorias educativas, sino que potencia el desarrollo integral, dándoles herramientas para crecer con disciplina, compromiso y una mirada amplia sobre su futuro.