Una cirugía antes de nacer: el hito que puso a la salud pública porteña frente a un nuevo desafío
Dos hospitales públicos porteños hicieron historia al operar dentro del vientre materno para tratar enfermedades graves antes del nacimiento. El Hospital Fernández y la Maternidad Sardá fueron reconocidos por intervenciones de altísima complejidad que abren una nueva etapa para la medicina fetal.
Hay momentos en los que la medicina deja de esperar el nacimiento para comenzar a actuar. Eso ocurrió en la Ciudad de Buenos Aires, donde equipos del Hospital Fernández y la Maternidad Sardá realizaron intervenciones fetales inéditas dentro del sistema público. Yo encuentro en estos procedimientos algo que va mucho más allá de una hazaña quirúrgica: representan la posibilidad de detectar un problema durante el embarazo y enfrentarlo antes de que el bebé llegue al mundo.
“Todos queremos dejar un legado en la vida y ustedes lo están haciendo, han puesto la vara en un nivel distinto”, sostuvo el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, durante el reconocimiento a los profesionales. Junto al ministro de Salud, Fernán Quirós, entregó placas conmemorativas a los equipos que participaron de estos procedimientos.
El primer gran paso se produjo el 24 de noviembre de 2024, cuando especialistas del Hospital Fernández realizaron la primera cirugía fetal abierta de mielomeningocele en el sistema público de salud argentino.
La intervención se concretó durante el sexto mes de gestación y tuvo un objetivo preciso: corregir una malformación congénita de la columna vertebral del feto y reducir el riesgo de futuras lesiones neurológicas.
El procedimiento exigió una coordinación quirúrgica extraordinaria. Los médicos debieron acceder al útero, exponer al feto para reparar la lesión y, posteriormente, volver a suturar y colocar el útero en el abdomen materno.
Pero la historia no terminó allí. En marzo de 2025, profesionales de la Maternidad Sardá llevaron adelante la primera intervención fetal en un embarazo gemelar monocorial monoamniótico, un escenario de enorme complejidad médica.
Entre los protagonistas de estas experiencias hubo especialistas de distintas áreas:
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🩺 Obstetricia y diagnóstico prenatal.
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💉 Anestesia e instrumentación.
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👩⚕️ Enfermería especializada.
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🧠 Profesionales vinculados al seguimiento de la salud mental.
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🔬 Equipos médicos preparados para procedimientos de alta complejidad.
En el Hospital Fernández participaron su director, Carlos Damin; la subdirectora, Bibiana Amor Curti; y el director general de Administración, Federico Azpiri. Por la Maternidad Sardá estuvieron su directora, Sandra Susacasa, y su subdirector, Edgardo Presta.
Este avance también demuestra que una operación de estas características nunca depende de una sola persona. Detrás de cada intervención existe un equipo multidisciplinario, tecnología especializada, planificación y un seguimiento permanente tanto de la madre como del bebé. Esa combinación es, en mi mirada, una de las claves de este salto dentro de la medicina prenatal.
Un nuevo capítulo para la salud pública
El reconocimiento realizado por la Ciudad puso en escena el trabajo silencioso de decenas de profesionales que participan en cada etapa de estos tratamientos. Y también deja planteado un desafío: sostener y ampliar capacidades para que la innovación médica pueda continuar desarrollándose dentro de los hospitales públicos.
En Palermoweb, destacamos que la noticia merece ser vista más allá del impacto de la primera cirugía. Lo verdaderamente significativo es que estos equipos demostraron que la atención pública puede incorporar procedimientos de altísima complejidad y generar nuevas herramientas para enfrentar enfermedades antes del nacimiento.