El campo y la Ciudad: un puente estratégico para el desarrollo del agro argentino

En la inauguración del Congreso de Aapresid, el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, lanzó un mensaje potente: el futuro del agro argentino no solo se cultiva en el campo, sino también en las universidades, laboratorios y startups de la Ciudad de Buenos Aires. Con una visión integradora y un fuerte respaldo institucional, Macri apostó por fortalecer el vínculo entre el mundo rural y el urbano como motor del desarrollo productivo del país.

“Tenemos un rol que a veces pasa desapercibido, pero que es decisivo: desde la Ciudad, generamos herramientas, conocimiento y condiciones para que el campo crezca. Y el agro es uno de los motores más potentes de nuestra economía”, afirmó Macri ante una audiencia compuesta por referentes del sector agroindustrial, científicos, funcionarios y productores.

Ciencia, tecnología y libertad para producir: los ejes del Congreso

Durante la jornada inicial del Congreso de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), que se lleva a cabo hasta este viernes en el predio de La Rural, quedó en claro que el lema “Código Abierto” no es solo una consigna. Se trata de una declaración de principios: colaboración, regeneración y acceso al conocimiento como base de una nueva matriz productiva.

Con más de 1.800 socios distribuidos en 11 millones de hectáreas que alcanzan desde Argentina hasta África, Aapresid se consolida como el epicentro de la innovación agropecuaria. Y Buenos Aires, históricamente más asociada al asfalto que a la tierra, aparece hoy como un socio imprescindible.

  • Más de la mitad de las empresas agropecuarias y AgTechs del país están radicadas en la Ciudad de Buenos Aires.

  • Actualmente, más de 8.000 contribuyentes del sector agroindustrial están exentos del pago de Ingresos Brutos, un beneficio que fue destacado por Jorge Macri como muestra del compromiso porteño con el sector productivo.

  • Se anunciaron líneas de crédito en dólares impulsadas por el Banco Ciudad para potenciar la inversión de empresas agroexportadoras, una medida clave para sostener el crecimiento del sector en un contexto económico desafiante.

Fulvio Pompeo, secretario general del Gobierno porteño, acompañó a Macri en el evento, junto con el presidente de Aapresid, Marcelo Torres, y Martín Schwartzman, CEO de ExponenciAR. El mensaje fue claro y contundente: Buenos Aires no solo acompaña al campo, sino que es parte activa de su transformación.

“Recuperamos la libertad de poder festejar el éxito del privado, cuando antes se lo perseguía como si fuera culpable del fracaso del Estado”, señaló Macri, en una de las frases más aplaudidas de la jornada. Fue un guiño directo al empresariado agropecuario, que en los últimos años ha sentido el peso de la presión fiscal y la falta de incentivos.

La Ciudad también apuesta fuerte al futuro: desde el Parque de Innovación, ubicado en Núñez, hasta el trabajo conjunto con universidades y startups tecnológicas, el ecosistema porteño se pone al servicio del agro. “El campo necesita tecnología, datos, ciencia. Y eso también se cultiva en Buenos Aires”, agregó el Jefe de Gobierno.


Un puente de doble mano: el campo y la Ciudad caminan juntos

Como cronista de Palermoweb, cubriendo este evento desde La Rural, pude ver en primera persona cómo los mundos del campo y la ciudad se encontraron, no como opuestos, sino como socios estratégicos. Me impresionó la diversidad de asistentes: jóvenes emprendedores AgTech, científicos que aplican inteligencia artificial al riego, y productores que llevan décadas en la siembra directa. Todos compartiendo una visión común.

Lo que dejó en claro esta primera jornada es que ya no hay lugar para compartimentos estancos. El agro del futuro será necesariamente colaborativo, y esa colaboración no reconoce fronteras entre lo urbano y lo rural. La ciencia, los datos, el capital humano y la innovación nacen muchas veces en los grandes centros urbanos, pero encuentran su expresión más potente en las hectáreas que alimentan al mundo.

Y si bien la Ciudad de Buenos Aires no tiene cultivos, tiene algo igual de valioso: talento, infraestructura, políticas públicas inteligentes y una vocación clara por acompañar al sector productivo.


Final abierto, con rumbo claro

El Congreso de Aapresid recién comienza, pero el mensaje ya está sembrado. Jorge Macri dejó en claro que la Ciudad no es un espectador del crecimiento agroindustrial, sino un actor con peso propio. Desde Palermoweb seguiremos contando cómo ese futuro se va construyendo, con tecnología, con trabajo y, sobre todo, con una mirada abierta que ya no distingue campo o ciudad, sino progreso o estancamiento. Y el rumbo elegido parece estar claro.