Palermo se prepara para las lluvias: terminaron las obras en avenida Dorrego

La Ciudad terminó una intervención clave sobre avenida Dorrego, entre Figueroa Alcorta y Del Libertador, para mejorar el drenaje del agua en una de las zonas de mayor circulación de Palermo. La obra sumó casi 300 metros de nuevos conductos y busca reforzar la respuesta de la red frente a los próximos episodios de lluvias intensas.

En Palermo, una parte importante de la respuesta frente a una tormenta ocurre debajo de nuestros pies. La Ciudad concluyó la reparación de la red pluvial en avenida Dorrego y recuperó capacidad de evacuación de agua en un corredor estratégico. En Palermoweb, ponemos el foco en una obra que quizás no se vea a simple vista, pero que puede resultar decisiva cuando en pocos minutos cae una gran cantidad de lluvia.

“Trabajamos todos los días para mejorar el sistema pluvial y que el agua drene con mayor facilidad”, sostuvo el ministro de Espacio Público porteño, Ignacio Baistrocchi, al destacar que las obras apuntan a preparar a Buenos Aires frente a fenómenos climáticos cada vez más exigentes.

Los trabajos habían comenzado en abril, luego de un diagnóstico técnico que permitió localizar obstrucciones y sectores que reducían el funcionamiento hidráulico de los conductos existentes.

A partir de ese relevamiento, se reemplazaron las estructuras afectadas y se modificaron las cámaras de inspección para facilitar el acceso a la red y simplificar las futuras tareas de mantenimiento.

El resultado de la intervención se puede resumir en tres cifras:

  • 293 metros lineales de conductos nuevos, prácticamente tres cuadras de infraestructura subterránea.

  • 2 módulos de sumideros readecuados, destinados a mejorar la captación del agua.

  • 6 nuevas bocas de registro, que permiten acceder a los conductos para realizar limpieza y desobstrucciones.

Para quienes recorremos diariamente Palermo, la obra puede pasar inadvertida. Sin embargo, cuando llega una tormenta fuerte, esos metros de cañerías que permanecen ocultos adquieren un protagonismo enorme.

La reparación de Dorrego integra un programa más amplio de 29 intervenciones pluviales previstas para este año en distintos puntos de la Ciudad.

De las 20 obras consideradas de mayor escala, 13 ya fueron terminadas, dos se encuentran próximas a finalizar y otras cinco están programadas. El plan contempla, además, seis trabajos específicos de limpieza y desobstrucción y tres obras integrales.

Otro de los puntos importantes está en el arroyo Cildañez. Allí, la Ciudad se encuentra cerca de completar una intervención que contempla retirar más de 37.000 metros cúbicos de sedimentos, con el objetivo de recuperar espacio para la circulación del agua.

El contexto climático es uno de los motivos que las autoridades mencionan para acelerar estas intervenciones. Según el escenario planteado por el Servicio Meteorológico Nacional, el fenómeno denominado “Súper Niño” podría generar entre septiembre y octubre períodos con lluvias superiores a los valores habituales, tormentas con ráfagas y precipitaciones concentradas en lapsos muy breves.

Frente a esta situación, el Gobierno porteño diseñó un esquema preventivo que combina alertas meteorológicas, monitoreo y presencia territorial.

La estrategia contempla 177 puntos de control en las 15 comunas:

  • 83 puntos fijos ubicados en pasos bajo nivel y puentes.

  • 94 puntos dinámicos destinados a revisar desagües, estaciones de bombeo y posibles acumulaciones de agua.

La respuesta se activa de acuerdo con el nivel de alerta y es coordinada desde el Centro de Operaciones de Emergencias de Defensa Civil.

El objetivo es recuperar capacidad hidráulica y facilitar el mantenimiento de una red que debe responder rápidamente cuando una tormenta descarga grandes volúmenes de agua en poco tiempo.

Desde el inicio de la gestión de Jorge Macri, según información oficial, se ejecutaron más de 60 obras relacionadas con ampliación, reparación, adecuación y limpieza de la red pluvial y del Plan Hidráulico, con más de 13.000 metros lineales de nuevos conductos.

También se completaron los túneles aliviadores Crisólogo Larralde y Ciudad de la Paz y se amplió el reservorio del Parque Sarmiento, con una capacidad de almacenamiento equivalente a unas 100 piletas olímpicas.

Mientras tanto, en el sur porteño continúan las intervenciones sobre las cuencas de los arroyos Cildañez y San Pedrito, con trabajos destinados a reducir el riesgo de anegamientos en Flores, Parque Avellaneda, Villa Lugano y Villa Soldati.