El MotoGP vuelve a Buenos Aires después de 28 años

Del 9 al 11 de abril de 2027, el Autódromo Oscar y Juan Gálvez será sede de la cuarta fecha del campeonato mundial de motociclismo, mientras las obras de renovación avanzan a paso firme rumbo a un objetivo aún mayor: traer de vuelta a la Fórmula 1.

Buenos Aires ya tiene fecha marcada en el calendario 🗓️. Este fin de semana se conoció el cronograma 2027 del Mundial de MotoGP y la Ciudad confirmó que volverá a recibir a la categoría más importante del motociclismo internacional después de casi tres décadas de ausencia. La noticia no es menor: significa que el histórico circuito porteño vuelve a codearse con los grandes escenarios del deporte motor a nivel global.

«Fuimos sede de diez Grandes Premios y casi 30 años después vamos a estar otra vez entre los principales circuitos», resumió con orgullo el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, al oficializar la noticia.

Y no es un dato aislado. Detrás del anuncio hay una obra faraónica que ya lleva más del 60% de avance 🔧 y que busca transformar por completo al Gálvez:

  • 🏗️ Nueva configuración final del trazado, con una horquilla especialmente pensada para que en el futuro pueda correr la Fórmula 1.
  • 🛣️ Construcción de un túnel a la altura de la curva 1, que conectará la avenida Roca con el paddock.
  • 🏎️ Boxes y garajes completamente renovados, ya tomando altura.
  • 📍 Relocalización del kartódromo y de una antigua tribuna para dar lugar a la nueva curva.
  • 🎟️ Nuevos accesos y sectores exclusivos para el público.

El secretario de Deportes porteño, Fabián «Chino» Turnes, no escondió el entusiasmo: «Vamos a recibir al MotoGP en abril, y en el año en el que Buenos Aires será la Capital Mundial del Deporte. Estamos haciendo la inversión más importante de toda la historia del Autódromo porteño», afirmó, y agregó que la Ciudad será la única del país con un circuito habilitado tanto para MotoGP como, eventualmente, para la Máxima.

El proyecto pasa por dejar al Gálvez a la altura de los estándares de seguridad y homologación que exigen las categorías internacionales de primer nivel. No alcanza con repavimentar: cada curva, cada box y cada metro de vía de escape debe cumplir con normativas específicas de organismos como la FIM y la FIA. Por eso la nueva horquilla no es un capricho estético, sino una pieza clave pensada específicamente con la Fórmula 1 en el horizonte. Es, en definitiva, la diferencia entre un autódromo remodelado y un autódromo realmente competitivo a nivel mundial.

Con las máquinas del MotoGP calentando motores para abril y una obra que crece semana a semana, el Gálvez se encamina a recuperar el brillo que supo tener en los 90 🏁. La ciudad sueña en grande, y esta vez, parece que el sueño tiene fecha de largada.