Hilos que cuentan historias: el Salón de Arte Textil vuelve a Buenos Aires por su 22° edición
Desde el 10 de septiembre y hasta el 25 de octubre, un museo porteño se transforma en escenario de una de las citas más esperadas por quienes siguen de cerca las disciplinas textiles: el XXII Salón de Arte Textil en Pequeño y Mediano Formato.
«Cada edición es una oportunidad de ver cómo una misma técnica puede contar mil historias distintas», suele repetir Delia Tossoni, la artista que desde el origen del certamen conduce su curaduría y coordinación. Y no exagera: dos décadas después de su primera edición, el Salón sigue sumando artistas, propuestas y miradas nuevas.
Acá no hablamos de piezas con una función utilitaria, sino de obras construidas a partir de urdimbre y trama, pensadas exclusivamente como expresión artística. Algunos datos para entender la dimensión del evento:
- 🗓️ 22 años de trayectoria ininterrumpida en el circuito cultural argentino.
- 👩⚖️ El jurado de selección estuvo compuesto por tres especialistas de peso: Laura Ferrando, Liliana Adragna y Paola Balcaza.
- 🏛️ La muestra fue declarada de Interés Cultural por la Legislatura porteña.
- 🤝 Se organiza junto a la Asociación de Amigos del museo.
- 📅 Permanecerá abierta hasta el 25 de octubre de 2026.
Materiales orgánicos, sintéticos e inorgánicos se entrelazan en piezas donde la textura, el volumen y el color son protagonistas absolutos. Nada es casual: cada elección de material responde a una búsqueda estética muy particular de cada artista.
Un dato que no quiero que se pierdan: en el jardín del museo se exhibe Aguayo, una pieza que rompe con todo lo esperado. Se trata de un tejido electrónico creado por Diego Javier Alberti, donde el arte digital dialoga con la tradición textil. La curadora Gabriela Serkin lo explica muy bien en su texto: existe un paralelismo fascinante entre la trama de un telar y la urdimbre de un código digital, dos formas de tejer que, aunque separadas por siglos de tecnología, comparten la misma lógica estructural.
Más allá de la exhibición en sí, este Salón funciona como termómetro de una disciplina que sigue reinventándose. El arte textil argentino atraviesa una etapa de fuerte experimentación, donde jóvenes creadores incorporan tecnología, sustentabilidad y nuevos soportes sin abandonar técnicas ancestrales como el tejido a telar o el bordado. Es, en definitiva, un puente entre generaciones y entre saberes que muchas veces parecían incompatibles.
La programación no termina con la inauguración: habrá talleres de técnicas artesanales, charlas con artistas y visitas guiadas, con agenda a confirmarse próximamente en las redes del museo.